Sarah Salviander vivió una conversión paulatina al cristianismo. Como científica, fue sumando las evidencias que invalidaron sus prejuicios que la hacían ver el cristianismo como un “invento para necios y débiles”.

Sarah nació en Estados Unidos, pero fue criada en Canadá por padres ateos, por lo que su visión del cristianismo era muy negativa. Cuando ella evalúa su vida en retrospectiva, se da cuenta de que absorbió la hostilidad general hacia esta práctica, tan común en Canadá y Europa.

Al trasladarse a Estados Unidos para estudiar en la universidad y pronto se fue desilusionando del racionalismo y su falta de capacidad para responder a las preguntas importantes de la vida. Ella se refugió en la física y las matemáticas, y se unió a varios clubes universitarios, en los que abundaban los jóvenes cristianos, alegres e inteligentes. También descubrió que los profesores a los que tanto admiraba, también eran cristianos, por lo que comenzó a hacer a un lado la hostilidad hacia el cristianismo.

Cuando participó en una beca de investigación y se unió a un grupo que estudiaba el Big Bang, se abrió una grieta en su concepto del mundo y en su corazón. Más adelante leyó La Ciencia de Dios, de Gerald Schroeder, por la intriga que le causó el título del libro y ella afirma que lo que leyó cambió su vida para siempre.

Pero no fue sino hasta una crisis muy dolorosa que enfrentó Salviander, que vivió la verdadera conversión. Ella enfermó de cáncer, su esposo sufrió también una enfermedad grave y su bebe de seis meses murió.

Cuenta ella que la muerte de Ellinor fue “la pérdida más devastadora de mi vida. Me llevó a la desesperación hasta que tuve una visión clara de nuestro niño en los brazos amorosos de su Padre celestial; solo entonces encontré la paz”. Había finalmente encontrado la paz y la fe en ese Padre, la relación con su esposo estaba mejor que nunca y su fe era real.

Actualmente continua siendo profesora universitaria e investigadora, además de cristiana junto a su esposo Dave, demostrando al mundo que se puede ser científica y cristiana a la vez.

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