Responsabilidad se define por la RAE (Real Academia Española) como: cualidad de responsable; cargo u obligación moral que resulta para alguien en una cosa o asunto determinado; capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.

“Por la desobediencia de un solo hombre, muchos fueron hechos pecadores; pero, de la misma manera, por la obediencia de un solo hombre, muchos serán hechos justos”. Romanos 5:19

Todos debemos responder por nuestras acciones de una manera u otra, pues esto es esencial para el buen funcionamiento de la sociedad. De manera que si una pareja ha engendrado un hijo, es obligación de ambos el responder por esta nueva vida que se está formando. Lo que no significa únicamente comportarse de cierta manera o hacer determinadas cosas, no se trata de acciones externas y superficiales.

“Educa a tu hijo desde niño, y aun cuando llegue a viejo seguirá tus enseñanzas”. Proverbios 22:6

Si bien la presencia física de una manera cotidiana durante el crecimiento del niño es clave para favorecer su desarrollo, no es suficiente. No basta con compartir un mismo espacio con él, sino de asumir las responsabilidades de su formación. ¿Qué conlleva esto? Brindarle afecto, comprensión  y formar un vínculo afectivo; aportar económicamente para cubrir las necesidades básicas como alimentación, vestido, casa y estudios; mantener una comunicación asertiva; brindar apoyo y ayuda constante en el área emocional; y educación y guía espiritual.

“Con quienes lo honran, Dios es tan tierno como un padre con sus hijos”. Salmo 103:13

Algunos podrán decir que es muy simple, obvio y natural que los padres amen a sus hijos, sin embargo hay padres que no desean a sus hijos y los rechazan o maltratan. Abandono, indiferencia, resistencia a la ayuda, castigos o humillaciones frecuentes, críticas negativas constantes… todas estas actitudes, conscientes o no son un poderoso obstáculo en la crianza de cualquier niño.

“¿No sabes que yo puedo pedirle ayuda a mi Padre, y que de inmediato me enviaría todo un ejército de ángeles para defenderme?” Mateo 26:53

No existe el padre perfecto, pero se debe luchar cada día por ejercer una paternidad no solo responsable sino amorosa, de la misma manera en que Dios nos trata como sus hijos. El objetivo de cada padre debe ser que su hijo tenga un desarrollo sano por medio de un vínculo afectivo y estrecho, con un trato personal respetuoso, cariñoso y alegre.

“¡Miren! Dios el Padre nos ama tanto que la gente nos llama hijos de Dios, y la verdad es que lo somos”. 1 Juan 3:1

Entonces, la base de la crianza y educación de los hijos es el amor. Amarlos no es una técnica o un procedimiento, sino un sentimiento, una actitud, por la que las acciones apropiadas brotan. No existe mejor ejemplo de padre que el propio Dios, quien se nos muestra como un Padre amoroso, protector, consolador, defensor, y mucho más.

 

¿Ya descargaste nuestra App? Únete al reto de leer la Biblia en un año, demuestra cuánto sabes de la Biblia con nuestras trivias, acumula puntos y ayuda a tu tribu a construir el templo. Aprende cada día sobre La Palabra y compártelo con tu comunidad o tus amigos. Para descargarla, haz click AQUÍ.